Encuentro papal: cuando la diplomacia vaticana abraza a migrantes latinoamericanos
Una estudiante peruana de Roma relata su experiencia en un almuerzo con el pontífice que evidencia el giro pastoral hacia las comunidades desplazadas
Ochenta peruanos residentes en Italia participaron en un almuerzo con el papa León XIV en los jardines de Castel Gandolfo, un evento que trascendió lo protocolar para convertirse en un encuentro de cercanía que marcó a los asistentes. Luz, estudiante de Economía en la Universidad La Sapienza de Roma originaria…

Ochenta peruanos residentes en Italia participaron en un almuerzo con el papa León XIV en los jardines de Castel Gandolfo, un evento que trascendió lo protocolar para convertirse en un encuentro de cercanía que marcó a los asistentes. Luz, estudiante de Economía en la Universidad La Sapienza de Roma originaria de Huancavelica, fue una de las convocadas a esta experiencia que reveló una estrategia vaticana deliberada: humanizar la figura papal ante comunidades migrantes y refugiadas.
Desde su llegada, el grupo peruano estableció el tono del encuentro con un canto que celebraba la geografía nacional: 'Papa Leone, Papa Leone, costa, sierra, selva, presente'. El pontífice compartió la misma mesa y el mismo menú que los invitados, un gesto simbólico que subrayó la igualdad en el acto de comer juntos. Para muchos de los presentes, en su mayoría en situación de refugio o regularización pendiente, este detalle no fue menor. Luz describió el ambiente como 'familiar', destacando que el Papa se mostró espontáneo, llegando 'sin discurso, pero con hambre', lo que generó un sentido de pertenencia difícil de lograr en espacios institucionales convencionales.
Durante el encuentro, el pontífice expresó entusiasmo sobre su próxima visita a Perú en noviembre, un anuncio que resonó particularmente con Luz, quien lleva siete años en Italia. Su trayectoria ilustra un fenómeno más amplio: la integración de latinoamericanos en Europa a través de redes de apoyo como el Centro Astalli, dirigido por jesuitas, que ha sido fundamental en su regularización documentaria. El contraste entre su vida en Roma y la distancia emocional con su familia en Perú refleja las tensiones que caracterizan la migración contemporánea, donde la estabilidad académica y legal no siempre mitiga la nostalgia.
Este almuerzo coincidió con el primer ángelus del papa León XIV en Castel Gandolfo, donde abordó temas geopolíticos como los conflictos en Oriente Medio y Ucrania, pero también dedicó reflexión a quienes han migrado y viven alejados de sus familias. El pontífice hizo un llamado explícito a la paz, el diálogo y la diplomacia como herramientas para construir un futuro más justo. El evento, en su conjunto, evidencia cómo las instituciones religiosas de alcance global están reposicionando su narrativa pastoral hacia las realidades de desplazamiento, integración y vulnerabilidad que definen a las comunidades latinoamericanas en el extranjero.


