Presumiendo Mexico
Cultura

Arqueología urbana revela entierros preclásicos de hace 2.850 años en El Salvador

Excavación en zona comercial recupera nueve esqueletos que reescriben la cronología de ocupación humana en Mesoamérica

Nueve entierros preclásicos, datados entre 900 y 650 años antes de Cristo, fueron recuperados durante una excavación formal en el corazón de una de las zonas urbanas más densamente pobladas de El Salvador. El descubrimiento, realizado en el pasaje cuatro del casco urbano, representa un avance significativo para la comprensión

Redaccion PresuMex·22/7/2026
Compartir:LinkedInXWhatsAppFacebook
Arqueología urbana revela entierros preclásicos de hace 2.850 años en El Salvador

Nueve entierros preclásicos, datados entre 900 y 650 años antes de Cristo, fueron recuperados durante una excavación formal en el corazón de una de las zonas urbanas más densamente pobladas de El Salvador. El descubrimiento, realizado en el pasaje cuatro del casco urbano, representa un avance significativo para la comprensión de las primeras ocupaciones humanas en el valle de la región y plantea nuevas interrogantes sobre las dinámicas de asentamiento en Mesoamérica durante el período Preclásico Medio.

El hallazgo más notable fue un esqueleto humano casi completo, con un estado de conservación cercano al noventa por ciento, un logro excepcional considerando el paso de más de dos mil ochocientos años y los daños naturales inherentes al tiempo. La ubicación precisa del entierro dentro de la trinchera excavada permitió una extracción meticulosa y un registro estratigráfico riguroso, fundamental para establecer la secuencia cultural del sitio. Este nivel de preservación es inusual en contextos urbanos contemporáneos, donde la presión del desarrollo y la actividad comercial frecuentemente comprometen la integridad de los depósitos arqueológicos.

Si bien el sitio fue identificado inicialmente en 1987 durante trabajos de infraestructura, las excavaciones formales no se realizaron hasta ahora debido a los desafíos logísticos que implica trabajar en una zona de alta densidad comercial y residencial. La intervención arqueológica requirió coordinación con autoridades municipales y nacionales para permitir que los trabajos se desarrollaran sin interrumpir la vida cotidiana de los vecinos ni la actividad económica de la zona. Este enfoque demuestra cómo la arqueología contemporánea debe negociar espacios en ciudades vivas, donde el pasado y el presente coexisten en tensión constante.

Prácticas funerarias como el entierro de múltiples individuos en contextos similares eran comunes en las sociedades preclásicas de Mesoamérica, y este hallazgo ofrece datos concretos sobre patrones de organización social, rituales mortuorios y dinámicas comunitarias de poblaciones que desaparecieron hace más de dos milenios. El descubrimiento enriquece el patrimonio arqueológico regional y abre nuevas líneas de investigación sobre la ocupación humana temprana en El Salvador, un territorio cuya historia precolombina sigue siendo parcialmente desconocida.

Sigue leyendo