Ocho nuevos sitios de pintura rupestre revelan estilos artísticos desconocidos en el norte de México
Hallazgos en Zacatecas amplían el conocimiento sobre expresiones simbólicas prehispánicas y abren nuevas líneas de investigación arqueológica
Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia identificaron ocho nuevos sitios con vestigios de pintura rupestre en la sierra de Valdecañas, ubicada en Fresnillo, Zacatecas, con una antigüedad estimada entre 600 y 1,200 años. El descubrimiento, resultado de recorridos sistemáticos del proyecto "Imágenes en rocas: manifestaciones rupestres en el…

Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia identificaron ocho nuevos sitios con vestigios de pintura rupestre en la sierra de Valdecañas, ubicada en Fresnillo, Zacatecas, con una antigüedad estimada entre 600 y 1,200 años. El descubrimiento, resultado de recorridos sistemáticos del proyecto "Imágenes en rocas: manifestaciones rupestres en el estado de Zacatecas", eleva a nueve el número total de sitios documentados en el área, abarcando aproximadamente cinco kilómetros de estudio.
Entre los hallazgos destacan paneles de gran formato que alcanzan los 200 metros de longitud, adornados con motivos en paredes y techos de abrigos rocosos. Se identificó también una galería ritual en el cauce de un arroyo, presumiblemente vinculada a ceremonias de fertilidad y cacería. Los arqueólogos documentaron un estilo pictórico caracterizado por motivos geométricos en color rojo —zigzags, puntos y triángulos— junto con representaciones menores de figuras animales y humanas. Este segundo estilo, observado en El Capulín (El Dominguejo), contrasta con el sitio Cañada de Linares, conocido por composiciones exclusivamente geométricas, lo que sugiere la existencia de expresiones artísticas diferenciadas en la región.
Según Carlos Alberto Torreblanca Padilla, coordinador del proyecto, el estudio del arte rupestre en Zacatecas está en sus inicios. Desde 2021, la investigación ha recopilado información para delinear un panorama de estas expresiones artísticas e identificar posibles estilos regionales. El hallazgo fue posible gracias a la colaboración de habitantes locales que informaron a los arqueólogos sobre manifestaciones gráfico-rupestres más allá de la Cañada de Linares, donde el INAH había realizado trabajos de prospección y conservación previamente.
Actualmente, se trabaja en la instalación de polígonos de protección para los sitios recién documentados, con el fin de mitigar riesgos asociados a actividades como la escalada, común en la zona. Este esfuerzo de conservación es vital para salvaguardar el patrimonio cultural y garantizar su estudio y apreciación futuro. La iniciativa subraya la importancia de la investigación científica y la colaboración interinstitucional para preservar este legado y aumentar el acceso público al conocimiento sobre las manifestaciones simbólicas de los grupos que habitaron la región durante la época prehispánica.


