Primicia en sala: una procesión flamenca del siglo XVII se exhibe por primera vez en el Prado
Cuatro siglos después de su creación, 'La procesión de gigantes en Bruselas el 31 de mayo de 1615' se presenta por primera vez al público en la sala 80 del Museo del Prado. La obra, del pintor flamenco David Noveliers y realizada en 1616, fue adquirida recientemente por el Ministerio…
Cuatro siglos después de su creación, 'La procesión de gigantes en Bruselas el 31 de mayo de 1615' se presenta por primera vez al público en la sala 80 del Museo del Prado. La obra, del pintor flamenco David Noveliers y realizada en 1616, fue adquirida recientemente por el Ministerio de Cultura y se integra ahora a una serie de tres pinturas de la misma colección que el museo ya conservaba, todas ellas reinstaladas con nuevos marcos inspirados en modelos flamencos del siglo XVII para recuperar su apariencia original.
Detrás del encargo hay una narrativa de poder tan sofisticada como la propia pintura. Isabel Clara Eugenia y Alberto de Austria, gobernantes de los Países Bajos meridionales en nombre de la Monarquía Hispánica, comisionaron una serie de ocho composiciones monumentales para documentar las festividades de mayo de 1615 en Bruselas. En ellas, ambos aparecen representados en cercanía con sus súbditos, proyectando una imagen de buen gobierno y cohesión social. El mensaje, sin embargo, tenía un destinatario preciso: Felipe III, rey de España y hermano de Isabel Clara Eugenia. Arte al servicio de la diplomacia dinástica, en su expresión más elaborada.
Las festividades que estas obras inmortalizan no eran eventos menores. Enraizadas en tradiciones medievales, incluían competiciones de ballesteros, ceremonias religiosas en la iglesia del barrio del Sablón y las procesiones conocidas como ommegang, término flamenco que desde 2019 la UNESCO reconoce como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Con cuatro de las seis pinturas originales de la serie, el Museo del Prado consolida su posición como custodio de uno de los testimonios visuales más completos de la cultura festiva y cortesana de los antiguos Países Bajos españoles. Las dos piezas restantes residen en el Victoria and Albert Museum de Londres; el paradero de las otras dos permanece desconocido.


