Premios culinarios de prestigio mundial buscan nueva sede tras una década en Chicago
La reubicación de galardones gastronómicos genera competencia entre ciudades por impacto económico y posicionamiento internacional
Ciudades estadounidenses se preparan para competir por albergar uno de los reconocimientos más influyentes de la industria culinaria global. La Fundación que gestiona estos prestigiosos galardones ha iniciado un proceso de búsqueda de nuevas sedes, marcando el fin de una era de nueve años en Chicago, donde el evento se…

Ciudades estadounidenses se preparan para competir por albergar uno de los reconocimientos más influyentes de la industria culinaria global. La Fundación que gestiona estos prestigiosos galardones ha iniciado un proceso de búsqueda de nuevas sedes, marcando el fin de una era de nueve años en Chicago, donde el evento se ha consolidado como referente de excelencia gastronómica.
Este cambio de sede representa mucho más que un traslado administrativo. Los datos económicos revelan que la celebración anual genera aproximadamente $8.3 millones en gastos directos en la ciudad anfitriona, además de más de $1 millón en ingresos fiscales a nivel estatal y local. Para cualquier municipio, estas cifras traducen oportunidades significativas de crecimiento económico, atracción de talento culinario internacional y posicionamiento como destino gastronómico de relevancia mundial.
El contrato actual vence en 2028, lo que abre la puerta a que la próxima edición en 2029 marque un nuevo capítulo en la geografía culinaria norteamericana. Este proceso de selección refleja una tendencia más amplia en la industria de eventos: las ciudades compiten activamente por albergar galardones que no solo celebran la excelencia, sino que generan efectos multiplicadores en turismo, inversión hotelera, gastronómica y de infraestructura. La decisión final podría redefinir qué ciudad emerge como epicentro de la gastronomía contemporánea en Estados Unidos durante la próxima década.


