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Arqueología nocturna: cómo los mosaicos romanos transforman la experiencia del patrimonio histórico

Un yacimiento en Cuenca revela cómo la iluminación nocturna reimagina la interpretación de sitios arqueológicos de época tardorromana

Yacimientos arqueológicos como el de Noheda, ubicado a 18 kilómetros de Cuenca en La Alcarria, están redefiniendo cómo se experimenta y se comunica el patrimonio romano mediante innovaciones en museología e iluminación. Situado en proximidad a otros enclaves históricos como Segóbriga, Ercávica y Valeria, este sitio representa un cambio en

Redaccion PresuMex·16/7/2026
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Arqueología nocturna: cómo los mosaicos romanos transforman la experiencia del patrimonio histórico

Yacimientos arqueológicos como el de Noheda, ubicado a 18 kilómetros de Cuenca en La Alcarria, están redefiniendo cómo se experimenta y se comunica el patrimonio romano mediante innovaciones en museología e iluminación. Situado en proximidad a otros enclaves históricos como Segóbriga, Ercávica y Valeria, este sitio representa un cambio en la estrategia de acceso público a hallazgos de la antigüedad tardía, permitiendo visitas nocturnas que transforman la percepción de los mosaicos figurativos y las estructuras arquitectónicas.

Desde su redescubrimiento formal en 2005, tras décadas de investigación que comenzaron en los años setenta, el yacimiento ha revelado tres sectores principales que documentan la vida en una villa de élite durante la antigüedad tardía. El Sector A contiene la Sala Triabsidada, un espacio de 290 metros cuadrados que alberga un mosaico figurativo de 231 metros cuadrados elaborado en opus vermiculatum, considerado el más grande de su tipo en el Imperio romano. Este mosaico presenta seis escenas que representan mitos clásicos, compañías teatrales y escenas marinas, rodeadas de motivos geométricos y vegetales. Adyacente a esta sala se encuentra el Salón de Recepciones, descubierto en 2018, un edificio cruciforme de más de 850 metros cuadrados que constituye la mayor sala áulica documentada en las villas de la pars occidentalis del Imperio romano, evidenciando el poder y riqueza de sus propietarios.

El Sector B alberga un complejo termal de cerca de 900 metros cuadrados que sigue un esquema axial-simétrico, incluyendo nártex de entrada, vestuario, frigidarium, tepidarium y caldarium con múltiples bañeras. La musealización de este balneum mediante un sistema reversible que recrea el volumen original del edificio permite a los visitantes comprender la disposición funcional de cada espacio mientras protege los restos arqueológicos. Esta aproximación inmersiva es particularmente efectiva durante visitas nocturnas, donde la iluminación controlada enfatiza la volumetría y la organización espacial de la arquitectura romana.

El Sector C, correspondiente a la pars rustica, documenta estructuras murarias construidas en doble fila de mampostería y barro destinadas a actividades agrícolas y ganaderas, aunque su estado de conservación es precario. En conjunto, los tres sectores ofrecen una narrativa completa de la vida en una villa tardorromana de élite, desde espacios de recepción y ocio hasta infraestructuras de producción. La capacidad de experimentar estos espacios bajo iluminación nocturna representa una innovación en la interpretación arqueológica que permite una comprensión diferenciada de la arquitectura y los mosaicos, subrayando cómo la tecnología contemporánea puede mejorar la accesibilidad y la apreciación del patrimonio histórico sin comprometer su integridad.

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