Cocina española: el reto de proyectar identidad culinaria en mercados globales
Chefs y gestores gastronómicos identifican brechas entre calidad y comunicación internacional
Construir una reputación sólida para la gastronomía española en el extranjero enfrenta obstáculos que van más allá de la excelencia culinaria. Durante un curso en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander, destacados chefs y directivos de grupos gastronómicos coincidieron en que la cocina española no goza del posicionamiento internacional…
Construir una reputación sólida para la gastronomía española en el extranjero enfrenta obstáculos que van más allá de la excelencia culinaria. Durante un curso en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander, destacados chefs y directivos de grupos gastronómicos coincidieron en que la cocina española no goza del posicionamiento internacional que su calidad merece, y que los productos y platos exportados no siempre comunican adecuadamente la riqueza gastronómica del país.
La brecha identificada no es de calidad, sino de percepción y estrategia de mercado. Los expertos señalaron que en ciertos mercados, los consumidores tienden a preferir otras cocinas incluso en establecimientos presentados como españoles. Paco Roncero enfatizó la necesidad de flexibilidad cultural: en mercados como China, la inclusión de sopa caliente en cada menú es imperativa para el éxito. "Nadie visitará tu restaurante si la oferta es exclusivamente española", comentó, señalando que algunos establecimientos han incorporado platillos mexicanos o italianos para atraer clientela, una práctica que no ocurre en sentido inverso.
Una estrategia crítica para la internacionalización es identificar socios locales de confianza que faciliten la ubicación del establecimiento y la selección de personal, aspectos determinantes para el desempeño de cualquier negocio gastronómico. Sin embargo, el desafío fundamental radica en la comunicación de la marca. Aunque la cocina española realiza muchas cosas bien, la dificultad central es transmitir esa calidad de manera efectiva. Telmo Pagalday, responsable de Marketing, indicó que el producto y la marca no son obstáculos en sí mismos, mientras que Roncero subrayó que el reconocimiento actual se basa en distinciones como las estrellas Michelin.
Gonzalo Rodríguez, director de Operaciones, expresó una conclusión transversal: aunque la cocina española es conocida, la manera en que se comunica su calidad es deficiente, particularmente en ferias internacionales de gastronomía donde la promoción no se lleva a cabo con efectividad. Para mejorar esta proyección, los participantes sugirieron la necesidad de educar y concienciar a la sociedad sobre los productos, la tradición y el recetario nacional, especialmente en un contexto donde la cocina casera ha disminuido significativamente.
Los gestores gastronómicos también hicieron un llamado a mayor apoyo institucional para la promoción internacional y la formación del talento nacional, argumentando que la educación gastronómica en España tiende a ser elitista. Este enfoque más integral busca posicionar la cocina española no solo como un producto de exportación, sino como un patrimonio cultural que requiere estrategia, inversión y comunicación coherente en los mercados globales.


