Quintana Roo enfrenta presión aérea que amenaza su competitividad turística frente al Caribe
La reducción global de asientos de avión, impulsada por el alza en el costo de la turbosina, pone en riesgo las proyecciones de visitantes para la temporada de verano en el principal destino caribeño de México.
Quintana Roo atraviesa uno de sus momentos más complejos en materia de conectividad aérea. Bernardo Cueto Riestra, secretario de Turismo del estado, advirtió que la temporada de verano se perfila como un desafío mayor al del año anterior, impulsado por una reducción estimada del 10% en la disponibilidad global de…

Quintana Roo atraviesa uno de sus momentos más complejos en materia de conectividad aérea. Bernardo Cueto Riestra, secretario de Turismo del estado, advirtió que la temporada de verano se perfila como un desafío mayor al del año anterior, impulsado por una reducción estimada del 10% en la disponibilidad global de asientos de avión. En términos concretos, eso se traduce en aproximadamente 400,000 asientos menos hacia el destino, una cifra que compromete directamente las proyecciones de afluencia que se habían trazado con optimismo tras el anuncio del Mundial.
El factor detonante es estructural: el encarecimiento de la turbosina, vinculado a conflictos bélicos internacionales, ha obligado a múltiples aerolíneas a reestructurar rutas, reducir frecuencias e incluso cesar operaciones. Spirit y Magnicharters son ejemplos recientes de esta reconfiguración del mapa aéreo. Aunque se espera que el número de visitantes supere el millón durante el verano, las cifras no alcanzarán los niveles que el estado proyectaba capitalizar a partir del efecto mundialista. Cueto Riestra reconoció que la coyuntura internacional ha limitado la conectividad necesaria para traducir ese impulso en llegadas reales, si bien señaló señales alentadoras en los flujos nacionales y desde Estados Unidos en semanas recientes.
El contraste con Punta Cana resulta revelador para los tomadores de decisiones del sector. El destino dominicano parece no resentir las mismas presiones, lo que pone sobre la mesa una pregunta estratégica urgente: ¿qué diferencia la resiliencia de un destino caribeño frente a otro ante shocks de oferta aérea? Para Quintana Roo, la respuesta exige revisar su modelo de atracción de rutas, diversificar mercados emisores y fortalecer acuerdos de conectividad que reduzcan su exposición a las volatilidades del mercado global de aviación comercial.

