Hospitalidad centenaria con historia: el hotel que confundió a John Lennon con un vagabundo
Fundado el 6 de marzo de 1899 para alojar a los pasajeros de primera clase de los cruceros que conectaban el Reino Unido con Sudáfrica, el Belmond Mount Nelson —conocido cariñosamente como "Nelly"— lleva más de 126 años siendo uno de los referentes de la hospitalidad de lujo en Ciudad…

Fundado el 6 de marzo de 1899 para alojar a los pasajeros de primera clase de los cruceros que conectaban el Reino Unido con Sudáfrica, el Belmond Mount Nelson —conocido cariñosamente como "Nelly"— lleva más de 126 años siendo uno de los referentes de la hospitalidad de lujo en Ciudad del Cabo. Su icónica fachada rosa, pintada en 1918 para conmemorar el fin de la Primera Guerra Mundial, y sus tres hectáreas de jardines en la parte alta de la ciudad lo convierten en un oasis urbano que trasciende la categoría de simple alojamiento.
Entre los episodios más enigmáticos de su historia figura la estancia de John Lennon en 1980. El ex Beatle, que llevaba cinco años alejado del mundo musical, se registró bajo el seudónimo Mr. Greenwood y pasó una semana en la ciudad —paradójicamente, en un país que bajo el régimen del apartheid había censurado su música. Gabrielle Palmer, directora de comunicaciones del hotel, conserva los detalles de aquella visita casi clandestina: Lennon hacía su propia cama, meditaba en la Montaña de la Mesa acompañado por un taxista local y mantenía contacto regular con Yoko Ono, con planes de llevarla al hotel al año siguiente. El episodio más recordado, sin embargo, es el de un huésped que se quejó ante el personal por la presencia de "un hombre sin hogar" tendido en el pasto —que resultó ser Lennon practicando yoga.
Patrick Fisher, director general del Mount Nelson desde hace cinco meses pero vinculado al hotel durante 21 años —comenzó como gerente de la alberca—, articula con precisión lo que distingue a este establecimiento de otros íconos del lujo global: "Este hotel es mucho más que un simple alojamiento para Ciudad del Cabo; es un referente. Todos lo conocen y tienen una historia que contar sobre el Nelly". Esa vocación de punto de encuentro, tanto para residentes locales como para visitantes internacionales, se expresa en la tradición del té de la tarde —vigente desde hace más de un siglo— y en una atmósfera que, a diferencia de la solemnidad característica de los grandes palacios europeos, privilegia el movimiento, la conversación y la vida en sus jardines desde las primeras horas del día.
Sigue leyendo
Destinos TurísticosViajes familiares inclusivos: cómo rediseñar vacaciones con necesidades de accesibilidad
Destinos TurísticosCómo transportar bebidas alcohólicas en vuelos internacionales sin comprometer su integridad
Destinos Turísticos