Gastronomía local y cultura independiente definen la experiencia del primer festival Stateside
Stateside, el festival inaugural de Rolling Stone, llega al 4 de julio con una propuesta que va más allá del entretenimiento musical: una curaduría gastronómica que convierte la experiencia en un mapa del territorio. Celebrado en Hutton Brickyards —un espacio industrial reconvertido con vistas privilegiadas al río Hudson en Kingston,…

Stateside, el festival inaugural de Rolling Stone, llega al 4 de julio con una propuesta que va más allá del entretenimiento musical: una curaduría gastronómica que convierte la experiencia en un mapa del territorio. Celebrado en Hutton Brickyards —un espacio industrial reconvertido con vistas privilegiadas al río Hudson en Kingston, Nueva York— el evento elige deliberadamente a productores y emprendedores locales del Valle de Hudson como protagonistas de su oferta culinaria, en sintonía con el espíritu del aniversario 250 de Estados Unidos.
Entre los participantes destaca la diversidad de propuestas: desde Butchery & Beyond, que eleva la tradición de la barbacoa con técnicas contemporáneas, hasta Crispin Dopamine, que introduce los tequeños venezolanos hechos a mano como expresión de la gastronomía callejera latinoamericana en un contexto de festival premium. 'Caccia!, originario de Brooklyn y ahora arraigado en el Valle de Hudson, llevará sus focaccias de masa madre al Salón VIP, mientras que Oyster Party apostará por los sabores costeros con ostras frescas y rolls de langosta. La selección también incluye a Hutton Brickyards como operador gastronómico del sitio, con menús estacionales centrados en productos locales que refuerzan el vínculo entre el lugar y su entorno natural.
Esta arquitectura de vendedores locales responde a una tendencia consolidada en los festivales de alto perfil: la gastronomía como extensión del discurso cultural, no como servicio periférico. Stateside, con Noah Kahan como acto principal, construye así una experiencia que integra música, identidad regional y consumo consciente —un modelo que los organizadores de eventos en México y América Latina observan con atención creciente como referente de curaduría experiencial.


